viernes, 14 de septiembre de 2007

Rio de Janeiro e uma Belleza



Un martes por la tarde dije en el curro, eh! paso de venir mañana a trabajar y no vendré en una semana, y asi fue. El mismo miercoles por la mañana cogí solito un onibus con destino Sao Paulo, para disfrutar de compañia catalana pero Font se encontraba fuera, pero no fue problema porque con Ruben y sus amigos las risas están aseguradas, otra vez conociendo gente.
La noche siguiente me tenia que encontrar con la misma gente con la que fui a Ilhabella. La sorpresa fue cuando éramos 41 personas esperando el bus que nos llevaría a Rio, todas de diferentes nacionalidades. Fue realmente complicado dormir en el bus porque todo el mundo la estaba liando con ganas de fiesta.
Habitacion 403, para mi, cama de matrimonio y jacuzzi, mis dos compañeros de habitación Nico y Ralph cama individual, llamadme listo. Apenas dormiamos 3 horas por día.







Fue casualidad que coincidiera nuestra llegada con un día festivo en todo brasil, el día de la independencia.
Lo primero en visitar fue la playa de Copacabana, todo un festival, con miles de personas disfrutando de un baño. Tangas mil!!!
Es una playa preciosa, para nada es paradisiaca, pero tiene un encanto especial, atrás quedan los edificios altísimos y en la montaña un sinfín de fabelas, delante unas vistas increíbles que solamente quedan en segundo plano cuando una queda maravillado con el fuerte oleaje. Al ser el día de la independencia se podían ver un gran número de helicópteros que sobrevolavan los grandes barcos militares.
Entre semana la playa es totalmente diferente debido a que hay muchísima menos gente. Andar por la playa de Copacabana te da una sensación diferente, te limpia el alma, cada paso que das sobre la fina arena es diferente a cualquier playa del mundo, a un lado quedan las enormes olas y sin darte cuenta por detrás te viene la corriente de una ola que ya hace rato que murió, pero sigue allí, y desaparece para volver al mar. Si uno levanta la vista para apreciar el final de la playa se pueden ver cientos de pelotas de fútbol que suben y bajan, muchísima gente haciendo toques, y ninguna vez veras que la pelota toca el suelo, me entraron unas ganas terribles de jugar, pero uno aquí presente no tiene ni idea de darle a una pelota con los pies.





El recorrido de los primeros días fue un tanto turístico, pero necesario, porque des de el Corcobado y el Pao de Azucar se aprecian unas vistas de Rio alucinantes.
Que más... el estadio de Maracaná, el más grande del mundo...dicen, la verdad es que para mi el Camp Nou es mucho mas grande, can más aforo y más espectacular, pero este al ser redondo tiene otro encanto.
Por la noche nos metemos en garitos que des de fuera parece que sean un autentico gueto, pero una vez dentro todo cambia, música en directo de primera calidad, y por supuesto con mucho ambiente igual que en la calle. Como no, la caipirinha es la mejor.
Una noche fuimos a la escuela de samba, ni hard techno ni raves ni hostias.... S A M B A ! ! ! madre mia es una autentica locura!! la gente bailando sin parar hasta las tantas de la noche, la samba tiene algo especial, hay gente que cree que el reggeaton tiene algo que hace que no puedas parar, a esa gente les llamo perdedores, sin duda alguna la samba hace que entres en un estado de éxtasis provocado sin duda alguna por la percusión que hace que el cuerpo no pueda parar de moverse.


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La verdad es que tres días para visitar Rio para mi son pocos. Teníamos el viaje de vuelta a Sao Paulo pagado y la gente decidió volver, algunos por compromiso con el trabajo, en mi caso no fue así ya que me quedé tres días más, joujou, con muy buena compañía, Electra, Ivana, Liz, George y Francisco (de málaga). Pero claro, no teníamos donde dormir, así que lo primero fue encontrar casa, y no fue nada complicado gracias al dios internet. Hay una pagina donde se puede encontrar a gente que ofrece su casa para dormir, normalmente para 1 o 2 personas, nosotros éramos 6! fue realmente una locura encontrar casa a la primera llamada, un chico llamado Eliel nos mostró su casa, donde viven su madre y su hermana, es increíble viajar y conocer a gente que sin conocerte de nada te abre totalmente las puertas, fue una gran experiencia, es que .... no se como explicarlo... de golpe y porrazo nos encontramos en casa de alguien que nos dejaba su morada como si fuera la nuestra, tanto para dormir, como para ducharte, como para que te preparen en desayuno delicioso, y todo gratuito! sin compromiso!

Otra de las visitas que más me gustaron fue el museo de arte contemporáneo, una autentica delicia para los amantes de la arquitectura moderna obra del arquitecto Oscar Niemeyer, una demostración de lo que se tiene que hacer para respetar el entorno y disfrutar de el, otra vez unas vistas realmente maravillosas.




Así es fácil quedarse 3 días más, aunque yo me quedaría una buena temporada en Rio simplemente porque es mágica.



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