miércoles, 15 de agosto de 2007

Foz d'Iguazú





Incompresiblemente el trayecto de Sao Paulo a Foz d'Iguazú duró 5 horas menos de lo esperado (inicialmente 18 h), por suerte.
El hostel de Foz esta muy bien! piscina (agua helada), ping-pong, billar, tv, guitarras, pesas, voley, barbacue...
Esperamos la llegada de dos compañeros de Font, Albert de bcn y Karlos de Bilbo.
Una vez todos reunidos visitamos el lado brasileño de las cataratas de Foz, un paraje natural realmente increible.
Són muchos los peldaños de una escaleras de caracol metalica sujeta por cables de acero que al lado del precipicio parecen simples alambres mal colocados. No sabemos lo que nos espera. La principal excusa es hacer rafting.
En mi vida he practicado rafting, de hecho, creo que lo más parecido són las barcas con remos del Parc Catalunya de Sabadell.

Todos salimos muy majos en la foto, con nuestro casco y chaleco salvavidas.
Nuestro guia nos da unas lecciones básicas para sobrevivir, y siempre acaba con la palabra "tranquilo".
- no te vas a quitar las sunglasses??, me preguntan. Respondo negativamente.
- seguro?
- si
- te haces responsable?
- si claro.
- Muy bien, avisado estas
una vez dicho esto muevo repetidamente la cabeza en todas direcciones, parace que aguanta.

Para que os hagais una idea, las cataratas del Niagra són una mieeerda comparadas con las de Foz d'Iguazú. El descenso esta a punto de empezar y el fin de nuestras vidas....tambien.

De golpe la corriente del agua se hace increiblemente fuerte y va a más, nostros tenemos que estar pendientes de remar con todas nuestras fuerzas y sincronizar cada uno de nuestros movimientos, si no és asi, nuestras vidas corren un grave peligro.
A la primera de cambio, un remolino hace que la colchoneta se ponga casi en vertical y inclinada hacia un lado, se realiza una caida en picado de unos 3 metros.
Mierda!!!! he perdido el control, mi corazón late más de lo habitual. A toda prisa intento cojerme a algo pero me cuesta muchísimo reincorporarme. De golpe, escucho; - hombre al agua! miro a mi izquierda y veo que Karlos y Fa estan en el agua y la corriente es jodidamente fuerte y tiene que empeorar.
Todavia no me explico como Karlos pudo caer al otro lado, si estaba detras mio!!
Gracias al guia a Albert y Ruben pueden subirse rápidamente ya que estaban en el mismo lado.
Por suerte, nadie más cayó, aunque inevitablemente tube que tragar un poco de agua.

Una vez finalizado el recorrido me siento agotado, todos estamos totalmente empapados y milagrosamente mis gafas de sol siguen protegiendome de los últimos rayos de sol del dia.
Al dia siguiente decidimos visitar el lado argentino de las cataratas de Iguazú, personalmente mucho más atractivo y espectacular que el lado brasileño, en general, pero sobretodo por la garganta del diablo, una caida en picado de muchísimos metros donde bajan miles de millones de litros agua por segundo.
Uno no puede morir sin visitar tal espectaculo natural.

Y que mejor forma para finalizar la jornada con una tremenda barbacoa, pa amb tomaquet y cerveza Brahma "la que todo el mundo ama".