Floripa en si es como si fuera un país. Yo tenia clarísimo que no iría a visitar ni lo que era el centro de la ciudad ni la parte norte, que es donde hay más turismo, así que opte por ir al sur.
después de 6 horas de viaje llegue a Florionopolis. tal como hice en Curitiba, me dirigí a un taxi y le pedí que me llevara aun hotel barato, unos 40 la noche, el taxista me miro con cara de decir, chaval con ese precio aquí ni flipando, mínimo 70 reais la noche. así que.....que se la va hacer pues 70, pero resulto que no tenían habitaciones ni en el primer hotel ni el segundo. mi intención era quedarme cerca de la rodoviaria bueno pues nada vamos un poco a las afueras a ver que encontramos. Pues lo mejor, un hotel que tenia 1 estrella y tenia una porque 0 no puede tener, 25 reais la noche con desayuno, de perlas.
Tenia hambre y fui a comer al lugar más turbio de todo Santa Catarina. Algo así como si fuera una churrería mobil, en la calle, un lugar muy oscuro y frío, sillas de plástico, un coche aparcado y las coligas apagadas en el suelo, en mi mano un hot dog "escandaloso" así era el nombre de verdad, algo realmente exagerado, mi birra y 3,5 reais para pagar. me considero afortunado.
A la mañana siguiente fui a la rodoviaria para coger un ómnibus hacia el sur de Floripa.
Al llegar, pues que voy a decir, algo totalmente diferente a lo que estaba acostumbrado a ver por Brasil. Un pueblo pequeño, calles sin asfaltar....para que? ya tienen la arena de playa.
Cogí un taxi que pasaba por casualidad sino igual me quedaba tirado unas cuantas horas. Finalmente legué a la pousada pedra grande. Joder!!! que bonito, que lugar!!! arquitectónicamente era mejor que el resto de lugares donde me hospedé, también era mucho más caro, pero en ese lugar, con la mejor habitación y las mejores vistas a la playa no me importaba pagar de más, y todo porque sabia que iva a estar de puta madre!!!
Verde es el suelo, de madera el techo, ventanas anaranjadas, cama de matrimonio, baño, cocina y terraza para contemplar el mar, y una hamaca por si me quiero tumbar. Suena bien verdad? nada se puede comparar a la realidad.
Inmediatamente pedí que me explicaran como llegar a la playa, solamente tenia que andar un poco por un camino estrecho lleno de vegetación. Cuando llegué, me cambió totalmente la cara, no solo porque lo notara sino porque me hice una foto comprobando que lo que estaba viviendo era cierto, y lo que estaba mirando en aquel instante también, una playa increíble, Praya do Rosa, para mi solo, no había ni dios. igual que las otras playas que visitaría.
La verdad no hace falta escribir mucho sobre este lugar, es mucho mejor contemplar las vistas, aunque sea en una maldita foto, esas que después de mi loca cabeza quedaran siempre para el recuerdo.
Es un viaje para disfrutar con amigos pero al ir absolutamente solo, por fin pude hacer algo que estuve buscando durante todo el viaje, pensar pensar pensar y mirar de encontrar respuestas.























